viernes, 10 de enero de 2014

CAPITULO 22



Mi reloj interno simplemente no me dejará dormirme pasadas las seis de la mañana, incluso después de una noche como la que pasé con él. Cosquillas de deleite corren por toda mi piel como un recuerdo de todas las formas en que nos hicimos el amor el uno al otro, anoche. Mi mirada se posa en su gran cuerpo en la cama, y la inmensa sensación de propiedad que me vence es tan poderosa que es todo lo que puedo hacer para no unirme permanentemente a su gran y pecaminoso cuerpo.

En silencio y con una sonrisa boba que no va a dejar a mi cara pronto, me deslizo fuera de la cama, sabiendo que Ruben y Diego no lo dejarán dormir por mucho tiempo, y definitivamente no más allá de las diez.

Diego ya está en la cocina. Me sirvo un poco de café, y puesto que hay mil cosas que quiero preguntarle, me uno a él. Doblando las piernas debajo de mi cuerpo en una silla junto a la pequeña mesa de desayuno, lo veo leer el periódico de la mañana mientras tomo unos sorbos de mi café.



Luego, aclaro mi garganta rasposa antes de decir—: Él me lo contó.

Por un momento, la única emoción en el rostro de Diego es el shock.



—¿Él te contó qué? —Ahora parece dudoso.

—Ya lo sabes. —Puse mi café abajo y arqueo una ceja.

Diego baja el papel, sin sonreír. —Nunca antes se lo dijo a alguien.

Sus palabras me hacen fruncir el ceño. —No estés tan alarmado. Él te lo dijo a ti una vez. ¿No es así?

—Él no me dijo, Paula, yo era su enfermero. En la sala. Al menos durante el último año.

Mi mente gira en confusión mientras trato de imaginarme a Diego en una bata, cuidando a mi feroz combatiente en una sala. Yo no vi venir esto. Para nada. La imagen es tan incongruente que tengo problemas para mantenerla en mi cabeza.



—¿Tú estabas con él en la sala? —Está bien, ya sé que suena estúpido, pero eso es todo lo que parece que soy capaz de decir.

Los labios de Diego se aprietan con fuerza mientras asiente con la cabeza.


—Me molestó. —Frunce el ceño oscuramente a su café, luego sacude la cabeza—. Él es un buen tipo. Un poco imprudente, ¡pero no es su culpa! Nunca se las agarró con nadie. Ese chico era tan cerrado como un maldito muro. Sólo corría como el infierno en el patio y hacía sus flexiones en un árbol afuera, todo el día usando sus auriculares y bloqueando todo. Lo tenían todo drogado desde que una vez se puso presuroso y les dijo a todos que debían escapar. Todos lo siguieron, hubo un gran desorden, y desde entonces, nadie siquiera le dio la oportunidad de ponerse de esa forma una vez más, sólo se mantenían disparando una mierda hasta sus venas y ahorrándose la molestia.

—Dios mío. —El shock, el horror, y la ira que siento barren sobre mí como una enfermedad, y apenas puedo tragar el sorbo de café que tengo en mi boca.

—Pedro no está loco, Paula—enfatiza Diego—. pero lo trataban como si lo estuviera. Incluso sus padres. Todo lo que tuvo en términos de confort durante esos años fueron sus malditos auriculares. Es por eso que el hombre rara vez se expresa. Simplemente no puede. Ha estado demasiado cerrado durante años.

Con un corazón que acababa de fundirse por él, me doy cuenta de que, desde el principio, Pedro se ha abierto a mí a través de la música, que es algo que resulta familiar y reconfortante para él, y de repente, vívidamente, quiero escuchar cada una de las canciones que ha puesto para mí de nuevo.

Mis ojos pican un poco, y bajo la cabeza para que Diego no vea que me conmueve más allá de las palabras. Pedro es un hombre tranquilo. Es un hombre físico, que cede a sus instintos, pero no creo que ni siquiera sepa cómo verbalizar bien sus emociones.

Me pregunto si yo también soy un poco cerrada, justo como Pedro.

En mi vida, he contado con frecuencia en Melanie, diciéndole cosas que me da vergüenza admitir. Ni siquiera le dije a nadie después de mi desgarro del ligamento cruzado anterior, lo que apestaba.

Pedro es tan diferente a mí, y sin embargo, somos tan parecidos que juro que puedo entender a este hombre con mi alma.

De repente, tengo que luchar contra el impulso de ponerme de pie, volver a la cama y acurrucarse con él.

—La noche en el hotel... cuando le disparaste con algo... ¿qué fue eso?

—Un episodio. En realidad no es otra personalidad, como la gente piensa. Bueno, lo es, en parte, pero es más como un estado de ánimo. Es una expresión del gen alternativo, en conflicto con el anterior. Generalmente, algún acontecimiento externo detiene la expresión de ese gen, y el otro toma su lugar, cambiando su estado de ánimo de forma espectacular. —Diego encuentra mi mirada con sus cálidos ojos marrones preocupados, sus rasgos retorciéndose en el dolor—. Él sufre enormemente, Paula. Porque no recuerda lo que hace cuando se vuelve maníaco.

Pienso a todas esas noches en las que vino por mí a mi habitación, con esos ojos oscuros, y me besó sin sentido hasta la mañana.



—Pero él me dijo que me recordaba algunas cosas —digo esperanzada.

—A veces lo hace, pero a veces no. El punto es que no puede confiar en sí mismo para saber a ciencia cierta lo que hizo cuando estaba en negro.

Es por eso que él ha estado tratando de ser tan cuidadoso conmigo...

Mis entrañas se vuelven blandas en todas partes.

—¿Así que quien le dijo a Ruben, entonces?

—Yo le dije a Ruben. Tuve que contratar un extra para poder tomar un día libre. No me gustaría volver y encontrar que Pedro se había metido en un montón de problemas. El entrenador también lo sabe, por supuesto, y Diane sospecha que algo está pasando, pero no sabe el término real de lo que él tiene. Ella piensa que es malhumorado.


Suspirando ante eso, Diego se sirve un poco más de café.



—Yo lo ayudé a salir de la sala en el momento que pudo. Acababa de dejar de fumar, y él me dijo que quería ir a ver a sus padres, y que me pagaría si le daba un aventón. Así que estuve de acuerdo. —Barras de ira aparecen en el rostro de Diego cuando regresa a su asiento—. Pero sus padres no querían tener nada que ver con él. Estaban asustados siquiera de verlo. Mierda, deberías haber visto ese drama. La madre empezó a llorar, el padre le dijo a Pedro que querían vivir en paz, y Pedro se quedó allí. Podía verlo luchando por las palabras. No sé si quería rogarles por una oportunidad o no, pero él no dijo nada. Le cerraron la puerta en la cara. Así que nos fuimos, y Pedro empezó a pelear por dinero. Era muy bueno, así que se metió en el boxeo profesional y me contrató a tiempo completo como asistente. Levantó una casa en Austin y tuvo otra oportunidad con los vecinos. Cuando por fin sus padres parecieron estar contentos con su creciente fama, lo invitaron a cenar. Pero el fin de semana de la competición lo provocó, y contrató a un imbécil para que lo siguiera fuera del partido. Pedro tiene un mal genio, incluso cuando está en un estado de ánimo normal.




Mi café se enfrió, así que también fui y me arregle uno nuevo mientras procesaba todo esto. Diego continúa cuando ve que me siento.


─ Entonces él fue echado, y sus padres nunca aparecieron en la cena─ el suspira mientras yo estoy sentada aquí, ambos tristes y heridos por Pedro, entonces el agrega ─. No suena como mucho lo que te dijo, Paula. Pero vivir con ello puede volverse difícil.


Sus ojos se clavaron en la parte superior de mi cabeza, y yo se que él me está midiendo, puedo sentir la pregunta en sus ojos casi como si estuviera hablando, está preocupado acerca de mí dejando a Pedro, y no sé qué garantía le puedo dar a nadie, especialmente cuando no tengo idea de que esperar de su bipolaridad. Pero sé que quiero quedarme, realmente lo hago.


─ El trato de ir a la universidad también ─ Diego ofrece ─ . Pero no pudo terminar su licenciatura, siempre estaba metiéndose en peleas, con un poco de provocación el chico se carga, y no dejaba de presentarle sus nudillos a cualquiera en la escuela que él pensaba que lo merecía.


─ ¿Fue ahí donde conoció a Ruben?


─ No en el otro lado de sus nudillos, no ─ se rio, sus ojos brillando por un momento ─. Pedro en realidad se puso de pie por Ruben. Ruben no era el encantador hombre que ves ahora cuando estaba en la universidad ─ me guiñó juguetonamente ─ . El era como yo, ambos Geeks . Te lo dije, ninguno de nosotros era tan cool. Pero Pedro era el chico malo mas cool, todo el mundo quería un pedazo de él, especialmente las mujeres. Las tenía a todas sobre él todo el día, e incluso los chicos lo seguían, especialmente cuanto se ponía alto. Los excesos abundaban cuando él estaba en los comienzos de sus días negros. Alcohol, mujeres, adrenalina aventura. El estaba de echo debajo del intenso escrutinio todos esos años en la sala de psiquiatría debido al cambio en el color de sus ojos ─ agrego ─ . No es raro que las personas bipolares lo tengan, pero es extraño. Dos expresiones de genes en conflicto y variando cuando una se activa y la otra se apaga. Tenemos al arrogante y confiado Pedro y al pedro negro. El Pedro negro todavía sigue teniendo un buen corazón, pero no es razonable, no es malo y ciertamente tampoco malvado, pero es impredecible y violento y tiende a destruir cosas, incluso el mismo. El vuela alto y luego se estrella bajo, esta vez lo viste bajo, no era ni de cerca tan malo como sus otros bajos. De alguna manera Ruben y yo pensamos que tal vez era porque lo mantuviste interesado. Parecía querer verte y siguió avanzando al menos para eso.


─ Diego, ¿Cómo puedo ayudarlo?─ le pregunte con impotencia, poniendo mi café a un lado y prestándole toda la atención ─ . Por favor dime como puedo ayudarlo, me enfermo pensando en ti usando esa estúpida mierda que le disparas a sus venas otra vez.


El suspira y tira de su perfecta corbata negra perdiéndolo un poco.



─ Yo solo no se contigo Paula, pero sé que eres un cambio de juego. El nunca fue tras alguien en la forma en que fue tras de ti, pero incluso entonces no puedo parar de usarlo. Pedro

… toda su vida está esperando verlo caer, tienes que entender lo que es que su lado normal no recuerde lo que su lado negro hace. Ha habido situaciones en las cuales la policía ha tocado a su puerta diciéndole que el entro en una tienda de licor y la robo, y él ha estado “De ninguna maldita manera, he estado en cama toda la noche” y luego van “Señor el licor se encuentra todavía en su coche”


─ ¿Enserio?


El asiente sombríamente.



─ El teme que se va a poner negro, luego se levantara normal y tú te habrás ido, por que el hizo algo para hacerte daño.


Pienso en lo importante que mi contrato de tres meses de trabajo para el parecía. Y recuerdo la noche en la que se volvió loco, gritándole a Diego y a Ruben que en dónde diablos estaba y que ellos me dijeron acerca de él. De alguna manera la realización de eso me hace sentir calidad y reclamada otra vez.


─ Todo lo malo le pasa a Pedro cuando esta negro ─ Diego agrega con un estruendo de su café vacío ─ . Se despierta y se da cuenta de que fue expulsado del boxeo. La ultima vez aposto todo su dinero y se despertó para encontrar que si perdía esta temporada, va a terminar con muy poco para estar de pie. Ruben y yo tratamos de mantenerlo en control, pero él es un puñado. El es demasiado fuerte y demasiado terco. Y ahora, estas tu, no sé si eres buena para él, o el peor tipo de talón de Aquiles para él, pero no es nuestra elección ¿verdad? Pedro te quiere.


Las palabras de Diego dan vueltas dentro de mi cabeza, mientras miro hacia el fondo al papel pintado de color melocotón del hotel. Me está tomando tiempo absorber toda esta información, no sé lo que es amar a alguien así. Mi vida en Seattle me espera… Melanie… mis padres, tengo al menos un mes más y quiero pasar cada segundo que pueda con él. Simplemente lo amo mas con cada cosa que aprendo. El es complicado y complejo, un laberinto en el cual me quiero perder. El es mi luchador y realmente quiero luchar para estar con él.


Pero simplemente no se con lo que voy a tener que luchar en contra, si se trata de algún miedo en mi… algún miedo en el… o a su lado negro.


─ Yo lo quiero mucho también ─ le digo a Diego palmeando sus hombros ─ . Tanto que voy a disparar alguna mierda en tus venas si le sigues disparando con eso, ¿Sabes?


El se ríe.


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3 comentarios:

  1. Qué buen cap Jesy y gracias x subir temprano.

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  2. Buenisimo el capitulo,segui subiendo.

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  3. muy bueno el capitulo!!! ahora se va entendiendo más la historia de pedro.
    @nadiaa2012

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